Charlando con Gonzalo López Larráinzar

Una entrevista con uno de los sastres más importantes y conocidos en España

Mostrando: oxford legate de la línea Maestro de Meermin

Review de uno de los modelos de la línea superior de Meermin Mallorca.

Libros imprescindibles sobre elegancia y estilo

No te quedes sin conocer los principales libros dedicados a la elegancia y el estilo.

Mostrando: Corbatas de tricot de TM Lewin

Un ejemplo de los complementos que ofrece esta camisería inglesa.

Mostrando: camisas de Charles Tyrwhitt compradas a través de su web

Review de una de las marcas de camisas con mejor relación calidad-precio del mercado

La imagen de la semana: cuando un sastre cuida los detalles...

En línea con la temática de estas últimas semanas: la paciencia a la hora de construir el armario y los consejos a la hora de hacerse un traje a medida, me ha llamado la atención esta imagen. 

A menudo he señalado que uno de los detalles que nos confirman estar ante, por ejemplo, una buena camisa es el ajuste de los patrones entre hombro y mangas, ya que demuestra el cuidado de aquél que ha construido la prenda. Aquí seguimos la misma línea, pero en una chaqueta en la que el cuidado en los detalles llega hasta el límite de cuadrar el diseño de la tela en los bolsillos. 

Construir un armario de calidad no es fácil y, a veces, tampoco precisamente barato, pero las diferencias se notan y la satisfacción es una recompensa más que suficiente. Adquirir prendas elaboradas con mimo y con cuidado, que requieren tiempo, la sensación de la espera hasta que la terminan, etc., dan ese valor añadido al armario construido con paciencia.

La imagen de la semana: el traje de tweed


Esta semana os traigo una propuesta que, por desgracia, es prácticamente imposible de ver por las calles de nuestro país: un traje de tweed en tono marrón, con diseño a cuadros y de tres piezas. Si alguno lo ha visto por la calle en los últimos 6 meses, por favor, ¡que lo diga!

El traje de tweed solía verse en Inglaterra y siempre fuera de la ciudad, como traje de sport para el campo. Hoy día es casi imposible de ver, pero no por eso deja de tener una gran belleza y elegancia. Como mucho ahora podemos ver chaquetas de sport de tweed. Lo ideal para acompañar este traje es una corbata de lana y unos zapatos full-brogue marrones.

Consejos antes de hacerse un traje a medida


A todos nos hace ilusión la primera vez que vamos a hacernos un traje a medida al que, a la postre, esperamos sea nuestro sastre. Sin embargo, hacerse un traje a medida es un proceso radicalmente distinto a lo que la mayoría están acostumbrados.

Me gustaría daros algunos consejos antes de ir a un sastre a haceros ese traje que tanto deseáis:

1. Elegir el sastre. Parece obvio, pero no es tan sencillo. Deben darse varias circunstancias diferentes a la hora de elegir sastre. En primer lugar, que nos guste su forma de trabajar; para ello lo mejor es preguntar a conocidos que ya sean clientes, así como conocer de primera mano el estilo que tiene el sastre. Siempre se dice que un sastre puede adaptarse a los gustos y al estilo del cliente (y de hecho un buen sastre lo hará sin duda), pero es completamente cierto que cada maestro tiene un estilo y lo plasmará, sin duda, en cada uno de sus trajes. Busca aquél cuyo estilo vaya contigo.

2. Tener muy claro lo que a uno le gusta. De nuevo parece muy obvio, pero tampoco lo es. Lo habitual es ir a una tienda donde encontramos hileras de trajes, uno detrás de otro, donde nos limitamos a escoger un color, una talla y 2 ó 3 botones en la chaqueta. Si quieres vestir a medida, esto es pasado. Cuando llegues a la sastrería verás unos pocos trajes terminados esperando ser recogidos por su dueño. Mi recomendación es ir a una de esas tiendas con trajes RTW, para empezar a tener muy claro lo que uno quiere: 2 ó 3 botones, ¿lana? ¿de qué tipo? ¿qué gramaje? ¿qué textura? ¿qué tono exactamente? ¿cuántos botones en la manga? ¿las solapas de qué grosor? ¿bolsillo doble o sencillo? ¿recto o inclinado? Hay muchos detalles que decidir, y el sastre está esperando que se los digas, porque ahora TODO depende de ti. Puedes preguntarle, pedir que te aconseje si te va mejor el pantalón con dobladillo sencillo o con vuelta, pero los buenos sastres piden a gritos un cliente exigente, que le obligue a superarse a sí mismo y le suponga un reto.

3. Saber de qué se está hablando. Ésta es una de las partes más laboriosas, pero uno necesita poder decirle al sastre lo que quiere. Para eso hay que aprender la terminología y hablarle en su mismo idioma.
Aprende los pesos de cada tela para poder decirle muy claro qué quieres, qué lana es ligera o pesada, qué implica que una tela tenga 250 gramos por metro y qué materiales se suelen usar para cada tipo de prenda.

4. Empezar por lo básico. Si estás pensando en hacerte un traje a medida, estás pensando en invertir a partir de unos 1000€. ¿Por qué no empiezas mejor por una camisa? Es más barata y te ayudará a acostumbrarte al proceso de la confección a medida. Después de hacértela y usarla varias veces tendrás más claro qué esperas de una prenda a medida, qué te ha gustado y qué no. Es mejor equivocarse en una camisa que cueste 150€ que en un traje, ¿no creéis? Una vez listos para dar el paso, empezad por un traje de tela nacional, diseños y colores estándar (azul marino o gris oxford, lisos o con una raya sutil). En cuanto al ajuste, mejor no intentar ajustarlo en exceso la primera vez (siempre es más fácil ajustar a menos después que a más). Una vez hecho este primer traje, de nuevo toca aprender y decidir qué gusta y qué no.

5. Preguntar. Sin duda conocerás a gente que se ha hecho trajes a medida. Pregúntales por su experiencia. No se trata de imitar sus gustos, simplemente abrirse a ideas y opciones, y sobre todo aprender qué momentos del proceso son cruciales y se debe prestar especial atención.

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El zapato de la semana: Alfred Sargent modelo Benson

Esta semana os traigo un nuevo monkstrap, esta vez de la casa inglesa Alfred Sargent. Este modelo Benson,  que pertenece a la colección "handgrade", con sutil decoración en la puntera a modo de semi-brogue, presenta un diseño innovador, donde el tamaño de la hebilla es el de aquellos que presentan doble cierre, y sin embargo muestra un solo cierre hacia atrás (no hacia abajo, como suele ser habitual). Me parece un diseño diferente y novedoso pero, sobre todo, muy elegante, ya que el zapato esconde la hebilla bajo el pantalón en la mayoría de los momentos y sólo la muestra cuando uno se sienta.

Sin duda una idea más que atractiva para incluir algo diferente en nuestro armario. Está disponible en piel y ante.

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Otros zapatos de la semana:

La imagen de la semana: Fred Astaire y su colección de zapatos


Esta semana os traigo esta imagen de la revista Life, donde puede verse a Fred Astaire cómodamente sentado en un sillón y rodeado de una enorme colección de zapatos. No me he parado a contar cuántos pares de zapatos tiene en la foto, pero debe haber al menos 30.

Tal vez no sea necesario llegar a tener una colección como ésta, pero desde luego una cuestión está muy clara: a más pares de zapatos, menos uso para cada uno y, por tanto, mayor y mejor vida para nuestra colección.

Llama la atención, además de la enorme cantidad, su colección de espectators, a los que era muy aficionado.

Y a vosotros, ¿qué zapatos os parece que son imprescindibles?

¿El secreto de un buen armario? La paciencia


A menudo me preguntan cuál es el secreto de un gran armario. La respuesta es sencilla: ante todo, mucha paciencia. 

¿Por qué mucha paciencia y no algún truco? Básicamente porque no existen trucos aplicables a todo el mundo, sino que cada persona debe encontrar su propio estilo. Construir un armario no es cuestión de plantarte en la calle Serrano de Madrid con varios miles de euros en el bolsillo y empezar a pasar tienda por tienda. Un armario es un camino que se recorre poco a poco. ¿Alguno de vosotros coleccionó algo de pequeño? Muchos seguramente sigáis haciéndolo. Construir un armario es exactamente lo mismo, con la sutil diferencia de que día a día uno disfruta de las prendas que colecciona.

Comprar cada prenda requiere su tiempo. Comprar unos zapatos, una corbata, un traje, no es llegar a la tienda y elegir el modelo que menos nos disgusta de entre todas las opciones que nos ofrece el local. Si habéis seguido este blog desde sus inicios, sabréis que mi opinión es que mejor uno de mil que cinco de doscientos... por lo que la compra de una prenda no debería ser precisamente compulsiva. Se trata de conocerse a uno mismo y su cuerpo, sus puntos fuertes y débiles, pensar qué prenda hace falta y qué tipo de prenda nos ayudará a resaltar nuestras virtudes y al mismo tiempo a minimizar nuestros defectos. Colores, hechuras, etc... no es cosa de 20 minutos en una tienda...

Muchos pensaréis: "es muy sencillo decir eso cuando ya tienes el armario lleno de ropa, pero no cuando tienes que empezar de cero". Por supuesto, pero todos hemos pasado por ahí. Son muy pocos los que empiezan a adentrarse en el placer de vestir bien con un armario ya repleto de ropa... Al principio parece una barbaridad gastarse 300 ó 400 euros en unos zapatos, u 80 en una corbata. Puede resultar un lujo innecesario. Sin embargo, cuando a la larga ves que, uso tras uso, esa corbata o esos zapatos de calidad siguen manteniendo el mismo aspecto que el primer día, el lujo empieza a resultar rentable. Además, tened en cuenta una cosa: a medida que vayáis comprando prendas, el uso medio de cada una de ellas será menor y, por tanto, se alargará su vida útil. Camisas y trajes a medida, complementos, un buen reloj... a la larga se nota la diferencia.

Siempre lo he dicho: comprando un par de buenos zapatos al año, en 5 años podrás ir TODOS los días a trabajar con unos magníficos zapatos, sin necesidad de repetir ninguno de ellos. A medida que vayan pasando los años veréis cómo vuestro armario guarda una colección envidiable, mientras muchos de vuestro alrededor destrozan zapatos de dudosa calidad cada 3 meses.

Si puedo dar un consejo, éste será, sin duda, tened paciencia a la hora de construir vuestro armario. Es uno de los mayores placeres de la vida y da grandes satisfacciones.

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- 10 consejos útiles sobre armario.
- Todo lo que necesitas saber antes de comprar un traje.



El reloj de la semana: IWC Pilot Edición Especial Antoine de Saint-Exupéry


Como cada año desde 2006, la casa suiza IWC ha realizado una edición especial dedicada a algún aspecto de la vida de Antoine de Saint-Exupéry, esta vez conmemorando el 100 aniversario de la primera vez que el piloto francés se subió a un avión.

Este cronógrafo, de edición limitada a 500 unidades, está fabricado en oro rosa de 18 quilates, con correa de piel, montando el calibre 89361 de la propia casa, que otorga al reloj la función flyback, que permite al cronógrafo volver a su posición inicial con tan sólo presionar un botón. Sus principales características son las 28.800 pulsaciones por hora y las 68 horas de reserva de marcha.

Con un diámetro de 43mm, su esfera destaca por su color marrón y los dos indicadores, a las 12 y a las 6, junto al indicador de fecha.

En su parte posterior, el reloj presenta un grabado del Lightning P-38, avión con que Saint-Exupéry desapareció, así como la fecha de este último vuelo: 31 de Julio de 1944.

El precio ronda los 22.000 €.

La imagen de la semana: combinando corbata y chaqueta

Y un jueves más, la imagen de esta semana: Una opción estupenda a la hora de buscar combinaciones es hacer coincidir, como en este caso, la corbata con las líneas de la chaqueta. La sutil línea granate que presenta esta chaqueta hace una magnífica combinación con la corbata seleccionada. Aunque resulta imperceptible con el tamaño de la foto, la chaqueta también tiene unas líneas horizontales en un tono anaranjado que, casualidad!, combina con los bordes del pañuelo que lleva en el bolsillo. Quizás esto ya es forzar demasiado el conjunto, sobre todo porque el anaranjado del pañuelo y el tono de la corbata ya no casan tan bien como pueda resultar en líneas dispersas en la chaqueta.

La camisa blanca de fondo permite dar a la corbata la importancia que merece en este conjunto. Sin duda una opción a tener en cuenta para que, además, nos animemos a salir de los colores tradicionales en las chaquetas. Hay muchos más colores que el gris y el azul marino...

Contra Abercrombie & Fitch en Savile Row

Protestas ante el local propuesto para la nueva sede de Abercrombie & Fitch en S.Row (foto: The Guardian)
Savile Row puede tener muchos significados en función de quién hable al respecto, pero desde luego todos coincidirán en que decir Savile Row es hablar de 200 años de sastrería tradicional, bespoke y elegancia. ¿Qué tiene que ver una firma como Abercrombie & Fitch con eso? Probablemente nada. En este caso se trata de una tienda de ropa para niños, pero es el concepto y propuesta de la firma en sí lo que resultaría llamativo en ese entorno. La idea es sencilla: se puede encontrar ropa como la que propone esta firma americana prácticamente en cualquier sitio, pero no un verdadero bespoke, y es por esto que ambos conceptos no deberían mezclarse.

La Row es, probablemente, la meca de la sastrería a medida, cuna de algunos de los mejores sastres que ha habido y hay, y lugar de paso obligado para aquellos que son conocedores de la diferencia que supone vestir un traje a medida, incluidos muchos famosos como Frank Sinatra, Rodolfo Valentino o Fred Astaire.

Construir y mantener durante 200 años una reputación como la de Savile Row no es, en absoluto, tarea fácil. Hace falta saber sobrevivir a los momentos difíciles y saber administrar correctamente en las épocas de bonanza, siempre dando a cada cliente el trato que merece, como si cualquiera de ellos se tratase del propio príncipe de Gales. Un traje a medida requiere más de 60 horas de trabajo laborioso y varias pruebas, mientras que A&F vende camisetas y vaqueros RTW, eso sí, con agresivas campañas publicitarias detrás para posicionarse como marca premium.

Ciertamente, la Row se ha convertido en un destino turístico importante y ha sabido hacer de su reputación un perfecto reclamo publicitario, como quizás no han sabido hacer los profesionales de otros países como el nuestro. Y es eso lo que ha querido aprovechar A&F: el reclamo de estar en Savile Row. Lo atractivo de situarse en ese punto del mapa londinense.

Está por decidir si finalmente les permiten establecerse en el número 3 de esta calle, pero sólo nos queda esperar que alguien (más concretamente el Westminster Council) ponga algo de sentido común a la decisión y evite convertir un punto de referencia en una calle más. ¿Será quizá el principio del fin de Savile Row?