El saber combinar los diseños y tejidos de camisas y corbatas es uno de los temas más controvertidos y complicados que nos encontraremos a la hora de vestir... siempre se ha dicho que para gustos...
Sin embargo, creo que se pueden marcar unas reglas básicas para, al menos, saber siempre lo que NO hay que hacer, delimitando claramente el campo de lo permitido.
Hoy día, la inmensa mayoría de los armarios de caballero guardan en su interior trajes azules o grises, por lo que sólo nos quedan la camisa y la corbata (y para los más atrevidos el pañuelo de bolsillo) para incorporar ese toque de estilo personal a nuestra indumentaria, amén de otros pequeños complementos como los gemelos.
Hoy día, la inmensa mayoría de los armarios de caballero guardan en su interior trajes azules o grises, por lo que sólo nos quedan la camisa y la corbata (y para los más atrevidos el pañuelo de bolsillo) para incorporar ese toque de estilo personal a nuestra indumentaria, amén de otros pequeños complementos como los gemelos.
Una regla importante a seguir, sea cual sea el color de la camisa que vayamos a utilizar, es utilizar una corbata de grosor adecuado al cuello de la camisa. Camisas de cuello inglés cerrado requerirán corbatas finas y nudos americanos. Por el contrario, un cuello cutaway admitirá corbatas de mayor grosor o nudos windsor (digo "o" porque es mejor evitar hacerle un nudo windsor a una corbata gruesa...).
Lo primero será siempre elegir la camisa que queremos utilizar, seleccionando entre las posibilidades aquella corbata que mejor le vaya. En este primer artículo comenzaremos combinando camisas lisas con diferentes tipos de corbatas:
Lo primero será siempre elegir la camisa que queremos utilizar, seleccionando entre las posibilidades aquella corbata que mejor le vaya. En este primer artículo comenzaremos combinando camisas lisas con diferentes tipos de corbatas:
La camisa blanca:
La camisa blanca es un regalo para cualquiera que no tenga mucha idea de cómo combinar una camisa y una corbata: le va bien prácticamente todo. En este caso lo que buscaremos será combinar convenientemente con la chaqueta que llevemos. Veamos algunos ejemplos:
Una camisa blanca combina perfectamente con corbatas lisas de la mayoría de tonos, aunque es recomendable buscar tonos no excesivamente claros, ya que aprovecharemos la oportunidad para crear un bonito contraste. Los verdes y rojos irán muy bien con una chaqueta azul marino, mientras que los tonos morados son perfectos para trajes grises. No obstante, las combinaciones son muy numerosas. Sin duda, ésta es la opción más sencilla y la que nunca falla.
De cualquier forma, no hay por qué quedarse únicamente en combinar liso con liso, la camisa blanca lo admite prácticamente todo. Así, una corbata a rayas puede proporcionarnos algo más de variedad en los colores:
La última opción que manejaremos será la corbata con motivos. Con camisa blanca la única recomendación básica que se puede hacer es evitar los motivos demasiado grandes. En el mundo de los negocios es muy común el uso de la corbata azul marino con algún motivo sencillo, como la de lunares blancos que muestro bajo estas líneas.
Son muy fáciles de combinar los azules marinos y rojos. Rosas y morados los relegaría a colores secundarios en el dibujo de la corbata, a no ser que se trate de tonos oscuros que nos aseguren el contraste del que hablábamos. Evitaría los verdes. Aunque es perfectamente válido, personalmente no soy muy dado a combinar camisa celeste y corbata lisa, prefiriendo dar una mayor variedad con diferentes tonos de color en la corbata (aunque éstos pertenezcan a una misma gama).
La camisa celeste de cuello y puños blancos es una opción interesante para generar aún mayor contraste con la corbata. Estas camisas nos dan un resultado realmente aceptable cuando el blanco no contrasta en exceso con el color de la camisa (sobre todo en celestes y rosas pálidos).
Para combinar una camisa rosa, el color más elegante y sencillo es el azul marino, que además dará un aspecto muy elegante y profesional en los círculos de negocios. A partir de ahí, podemos jugar con azules más claros (sin llegar al celeste), grises o rosas oscuros que continúen la gama de color. También resulta interesante la combinación con un granate o rojo vino.
Otras opciones interesantes para vestir durante el día son las camisas en tonos pálidos de lila, verde o gris. Con todas estas camisas será sencillo combinar una corbata azul marino o en un tono oscuro de la misma gama que la camisa. Buscad el contraste siguiendo gamas de color.
No obstante, por supuesto, hay tantas camisas como colores, por lo que en alguna ocasión tal vez queráis combinar una camisa de tono más oscuro. Si la camisa clara pide un contraste con una corbata oscura, con la camisa oscura sucede al contrario. Veamos algunos ejemplos:
Una camisa negra irá muy bien con una corbata gris pero, personalmente... nada de blancos. Si la camisa es azul marino, podemos probar con un amarillo, verde claro o rosa pálido.
La camisa azul celeste:
Saliendo de la camisa blanca, la primera opción que encontramos es usar una camisa celeste. Probablemente se trate de la opción más utilizada hoy día, incluso más que la camisa blanca, cada vez más relegada (a mi gusto erróneamente) a las ocasiones de mayor formalidad. Las formas de combinar la camisa celeste son las mismas que para la camisa blanca, aunque aquí se acentúa la necesidad de evitar los colores claros en la corbata, buscando tonos oscuros y más intensos que nos proporcionen contraste.Son muy fáciles de combinar los azules marinos y rojos. Rosas y morados los relegaría a colores secundarios en el dibujo de la corbata, a no ser que se trate de tonos oscuros que nos aseguren el contraste del que hablábamos. Evitaría los verdes. Aunque es perfectamente válido, personalmente no soy muy dado a combinar camisa celeste y corbata lisa, prefiriendo dar una mayor variedad con diferentes tonos de color en la corbata (aunque éstos pertenezcan a una misma gama).
La camisa celeste de cuello y puños blancos es una opción interesante para generar aún mayor contraste con la corbata. Estas camisas nos dan un resultado realmente aceptable cuando el blanco no contrasta en exceso con el color de la camisa (sobre todo en celestes y rosas pálidos).
La camisa rosa:
Para combinar una camisa rosa, el color más elegante y sencillo es el azul marino, que además dará un aspecto muy elegante y profesional en los círculos de negocios. A partir de ahí, podemos jugar con azules más claros (sin llegar al celeste), grises o rosas oscuros que continúen la gama de color. También resulta interesante la combinación con un granate o rojo vino.
Otros tonos de camisa lisa:
Los tres anteriores son los colores de camisa lisa por excelencia.Otras opciones interesantes para vestir durante el día son las camisas en tonos pálidos de lila, verde o gris. Con todas estas camisas será sencillo combinar una corbata azul marino o en un tono oscuro de la misma gama que la camisa. Buscad el contraste siguiendo gamas de color.
No obstante, por supuesto, hay tantas camisas como colores, por lo que en alguna ocasión tal vez queráis combinar una camisa de tono más oscuro. Si la camisa clara pide un contraste con una corbata oscura, con la camisa oscura sucede al contrario. Veamos algunos ejemplos:
Una camisa negra irá muy bien con una corbata gris pero, personalmente... nada de blancos. Si la camisa es azul marino, podemos probar con un amarillo, verde claro o rosa pálido.
Artículos relacionados:
- Combinar camisa y corbata (II): la camisa blanca a rayas.
- Combinar camisa y corbata (II): la camisa blanca a rayas.





















































