"Es el conjunto de los detalles lo que hace a un hombre elegante".
Partiendo de una premisa como ésta, parece que nos resulta más sencillo entender cómo Don Eugenio Marinella hizo de su pequeña tienda un pequeño santuario de donde salen algunas de las mejores corbatas del mundo; corbatas que han llevado algunos de los hombres más importantes de la historia moderna.
En la tienda de la Piazza Vittoria en Nápoles, Maurizio Marinella, nieto del fundador surte de las más finas corbatas a hombres de todo el mundo y, si lo desean, se las hace a medida. En realidad, el cliente puede decidir hasta en más minimo detalle de una corbata Marinella hecha a su medida, como por supuesto el largo y ancho de la corbata o el grosor del forro (y, por ende, del nudo).
Marinella tiene, muy a pesar del estilo inglés (del que ya me he declarado devoto en muchas ocasiones), el arte del estilo y el diseño del que la corbata inglesa carece, y es que la tradición de las universidades, clubes y regimientos restringió notablemente la creatividad del diseño de la corbata inglesa, que tienen una importancia estilística más bien escasa. El magnífico trabajo a mano y la exclusiva selección de telas han convertido a Marinella en el icono del gusto y el placer por una buena corbata. Es tal el impacto que este pequeño fabricante napolitano tuvo en el mundo del saber vestir que hoy día también en Inglaterra se fabrican corbatas Marinella, siendo firmas como Drake's las que le proporcionan telas y, además, comercializan directamente sus productos.
Pero, ¿cómo se fabrica una corbata Marinella?
En primer lugar es fundamental decir que se fabrica totalmente a mano. Una vez dibujado el patrón a partir de los deseos del cliente, la tela se corta a tijera, como toda la vida. Es muy típico en la corbata Marinella lo que se conoce como self-tipping: que el forro sea de la misma tela que la corbata, calculándose su tamaño para que no sobre salga una vez montada.
Una vez cortadas las piezas, cada una de las partes se cose a mano, dotando así de mayor resistencia y elasticidad al producto final. Tras hacer las correspondientes dobleces y alcanzar la forma definitiva, se cose con hilo de algodón blanco, como se hace con los trajes, para después finalizar el trabajo con un planchado a mano y añadiendo la etiqueta que reza "E. Marinella - Napoli", que la identifica como una de las mejores corbatas del mundo.
El decálogo Marinella:
1. Como en todas las cosas, también en una corbata es importante el tamaño: el correcto se sitúa entre 8,5 y 9,5 cm. en su parte más ancha.
2. El nudo: es importante aprender a hacerlo sin apretar demasiado para evitar el efecto "ahorcado". Deshaz el nudo al acabar el día y cuelga la corbata correctamente durante la noche.
2. El nudo: es importante aprender a hacerlo sin apretar demasiado para evitar el efecto "ahorcado". Deshaz el nudo al acabar el día y cuelga la corbata correctamente durante la noche.
3. Debe tener el tejido adecuado: seda jaquard para las de regimientos; seda más ligera (tipo fular) para las estampadas; lana y estampados escoceses para atuendos sport en invierno.
4. Una corbata para cada ocasión: por la mañana son preferibles los colores claros y con estampados, y para la noche son mejores los colores oscuros.
5. No te dejes aconsejar y no dejes la elección de la corbata a nadie: la única regla es seguir tu propio instinto. Elegir una corbata debe ser un acto irracional.
6. El instinto también debe seguir una cierta lógica. Evita estampados demasiados grandes y llamativos pero también aquellas con un único dibujo central y las demasiado pálidas o anodinas. Recuerda que la corbata refleja tu personalidad.
7. Son preferibles las corbatas de colores definidos con dibujos pequeños (motas, rombos, cuadros o cachemir), y las de rayas transversales de dos o tres colores como mucho.
8. Los colores: la corbata debe sobresalir o destacar sobre el traje y la camisa pero sin impactar. Debe ser de un color más oscuro que el de la camisa y más intenso que el de la chaqueta. Se trata a menudo de la única nota de color en un traje serio pero no debe atraer la atención exageradamente. Evitar el verde pistacho, el amarillo canario así como el rojo fuego y el rosa chicle. Colores más oscuros pero no anodinos o tonos excesivamente oscuros de burdeos, azul, rojo, verde o marrón.
9. La combinación con la camisa es un campo minado donde sólo puede conducirte el buen gusto: evitar corbatas gruesas con una camisa de cuadritos o la combinación de "rayas", corbata de rayas de regimiento con camisa de rayas y chaqueta estampada.
10. Nunca intentar la armonización de la corbata con el pañuelo de bolsillo: se trata de un hábito inútil y snob anacrónico. Siempre evita un look demasiado afectado o cuidado y opta por una elegancia relajada.
En definitiva, Marinella es el templo para el amante de este complemento, donde encontrará más de 3.500 telas y dibujos diferentes para confeccionar para sí una corbata única e irrepetible.
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