Charlando con Gonzalo López Larráinzar

Una entrevista con uno de los sastres más importantes y conocidos en España

Mostrando: oxford legate de la línea Maestro de Meermin

Review de uno de los modelos de la línea superior de Meermin Mallorca.

Libros imprescindibles sobre elegancia y estilo

No te quedes sin conocer los principales libros dedicados a la elegancia y el estilo.

Mostrando: Corbatas de tricot de TM Lewin

Un ejemplo de los complementos que ofrece esta camisería inglesa.

Mostrando: camisas de Charles Tyrwhitt compradas a través de su web

Review de una de las marcas de camisas con mejor relación calidad-precio del mercado

Corbatas. La corbata de E. Marinella

"Es el conjunto de los detalles lo que hace a un hombre elegante".



Partiendo de una premisa como ésta, parece que nos resulta más sencillo entender cómo Don Eugenio Marinella hizo de su pequeña tienda un pequeño santuario de donde salen algunas de las mejores corbatas del mundo; corbatas que han llevado algunos de los hombres más importantes de la historia moderna.

En la tienda de la Piazza Vittoria en Nápoles, Maurizio Marinella, nieto del fundador surte de las más finas corbatas a hombres de todo el mundo y, si lo desean, se las hace a medida. En realidad, el cliente puede decidir hasta en más minimo detalle de una corbata Marinella hecha a su medida, como por supuesto el largo y ancho de la corbata o el grosor del forro (y, por ende, del nudo).

Marinella tiene, muy a pesar del estilo inglés (del que ya me he declarado devoto en muchas ocasiones), el arte del estilo y el diseño del que la corbata inglesa carece, y es que la tradición de las universidades, clubes y regimientos restringió notablemente la creatividad del diseño de la corbata inglesa, que tienen una importancia estilística más bien escasa. El magnífico trabajo a mano y la exclusiva selección de telas han convertido a Marinella en el icono del gusto y el placer por una buena corbata. Es tal el impacto que este pequeño fabricante napolitano tuvo en el mundo del saber vestir que hoy día también en Inglaterra se fabrican corbatas Marinella, siendo firmas como Drake's las que le proporcionan telas y, además, comercializan directamente sus productos. 

Pero, ¿cómo se fabrica una corbata Marinella? 
En primer lugar es fundamental decir que se fabrica totalmente a mano. Una vez dibujado el patrón a partir de los deseos del cliente, la tela se corta a tijera, como toda la vida. Es muy típico en la corbata Marinella lo que se conoce como self-tipping: que el forro sea de la misma tela que la corbata, calculándose su tamaño para que no sobre salga una vez montada.
Una vez cortadas las piezas, cada una de las partes se cose a mano, dotando así de mayor resistencia y elasticidad al producto final. Tras hacer las correspondientes dobleces y alcanzar la forma definitiva, se cose con hilo de algodón blanco, como se hace con los trajes, para después finalizar el trabajo con un planchado a mano y añadiendo la etiqueta que reza "E. Marinella - Napoli", que la identifica como una de las mejores corbatas del mundo.

El decálogo Marinella:

1. Como en todas las cosas, también en una corbata es importante el tamaño: el correcto se sitúa entre 8,5 y 9,5 cm. en su parte más ancha.

2. El nudo: es importante aprender a hacerlo sin apretar demasiado para evitar el efecto "ahorcado". Deshaz el nudo al acabar el día y cuelga la corbata correctamente durante la noche.

3. Debe tener el tejido adecuado: seda jaquard para las de regimientos; seda más ligera (tipo fular) para las estampadas; lana y estampados escoceses para atuendos sport en invierno.

4. Una corbata para cada ocasión: por la mañana son preferibles los colores claros y con estampados, y para la noche son mejores los colores oscuros.

5. No te dejes aconsejar y no dejes la elección de la corbata a nadie: la única regla es seguir tu propio instinto. Elegir una corbata debe ser un acto irracional.

6. El instinto también debe seguir una cierta lógica. Evita estampados demasiados grandes y llamativos pero también aquellas con un único dibujo central y las demasiado pálidas o anodinas. Recuerda que la corbata refleja tu personalidad.

7. Son preferibles las corbatas de colores definidos con dibujos pequeños (motas, rombos, cuadros o cachemir), y las de rayas transversales de dos o tres colores como mucho.

8. Los colores: la corbata debe sobresalir o destacar sobre el traje y la camisa pero sin impactar. Debe ser de un color más oscuro que el de la camisa y más intenso que el de la chaqueta. Se trata a menudo de la única nota de color en un traje serio pero no debe atraer la atención exageradamente. Evitar el verde pistacho, el amarillo canario así como el rojo fuego y el rosa chicle. Colores más oscuros pero no anodinos o tonos excesivamente oscuros de burdeos, azul, rojo, verde o marrón.

9. La combinación con la camisa es un campo minado donde sólo puede conducirte el buen gusto: evitar corbatas gruesas con una camisa de cuadritos o la combinación de "rayas", corbata de rayas de regimiento con camisa de rayas y chaqueta estampada.

10. Nunca intentar la armonización de la corbata con el pañuelo de bolsillo: se trata de un hábito inútil y snob anacrónico. Siempre evita un look demasiado afectado o cuidado y opta por una elegancia relajada.


En definitiva, Marinella es el templo para el amante de este complemento, donde encontrará más de 3.500 telas y dibujos diferentes para confeccionar para sí una corbata única e irrepetible.

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El zapato de la semana. Modelo Lamburn de Tricker's

Esta vez, para introducir algo diferente en nuestro zapato semanal, os propongo el modelo Lambourn de la casa inglesa Tricker's, otro de los conocidos fabricantes de zapatos localizados en Northampton. Podría haber escogido el modelo Chelsea de C&J, por ejemplo, pero también hay que conocer otras marcas, ¿no?

Se trata de una bota tipo Chelsea que se puede encontrar en la colección Jermyn Street de la marca. Lo más característico de este tipo de botines, que se crearon como calzado para montar a caballo en la época victoriana, son los revestimientos elásticos que poseen en los laterales, que facilitan enormemente el proceso de poner y quitar el botín, haciéndolo muy cómodo de usar. Es una bota ajustada que, dependiendo de la horma y el diseño que se emplee, hay quien opina que puede tener un porte perfecto incluso para usar con traje, sobre todo si se montan sobre suela de cuero.

En este caso, Tricker's nos las presenta en piel color negro, sobre suela de cuero con cosido goodyear y una horma fina que permite su uso más formal, más adaptado al uso en la ciudad y evolucionado respecto a la bota original para montar a caballo.

Aunque se trate de un modelo elegante, con un diseño sencillo y relativamente formal, para mi gusto es más apropiado para un atuendo más sport, con unos pantalones vaqueros, de pana o chinos, siendo recomendable evitarlos para vestir traje (de nuevo sale el incondicional de los oxford que llevo dentro...).

Zapatos. Los Derby o bluchers

Como ya expliqué en un artículo anterior sobre los zapatos básicos, existen varios modelos que deberían estar en todo shoe wardrobe que se precie. Una vez explicados los oxford en otro artículo más específico, vayamos ahora con los derbys o bluchers.

El nombre "blucher" proviene del mariscal de campo general prusiano Blücher, que en 1815 derrotó a Napoleón en Waterloo junto a Wellington. Sus soldados calzaban botas de cordones con costura inglesa, y de ahí la adaptación del nombre.

Los derbys son considerados por muchos también zapatos formales, aunque desde mi punto de vista distan mucho de tener el porte y la elegancia de un oxford. Se caracterizan por la costura inglesa, en la cual la parte lateral del zapato va cosida por fuera a la parte delantera, convirtiéndose en lengueta la que cubre el empeine.

El plaintip:

Se conoce con este nombre al zapato de costura inglesa cuya parte delantera no está adornada. Resulta adecuado cuando la ocasión no requiere la formalidad del oxford, para mi gusto mucho más elegante. Modelos como el Shannon de Church's que se ve sobre estas líneas pueden resultar perfectos para vestir con pantalones de pana, franela o vaqueros.

Otro modelo plaintip puede ser el Farringdon de Edward Green que se ve a la derecha. De un diseño más estilizado y elegante que el anterior, en su versión en negro puede ser vestido con traje, siendo una buena alternativa al oxford en trajes más ligeros, aunque menos apropiado para ocasiones formales.


El toecap:

Este modelo es exactamente igual que los anteriores, pero con puntera, similar a los modelos oxford clásicos. Por este detalle, además de por el número de ojales para los cordones y la forma, es un zapato con un cierto aire al oxford, lo que lo convierte en una opción interesante para el traje más clásico, aunque siempre menos formal que éste. Es el caso del modelo Cartmel de Church's que se ve a la izquierda.

El semi-brogue:

Un modelo como el Astley, también de Church's, es un buen ejemplo de este tipo de zapato, que une los agujeros punzonados del brogue y la costura inglesa de la que estamos hablando. Es fácilmente combinable con una americana a cuadros o de pana.


El full-brogue:

Conocido como wingtip en Estados Unidos, se trata de un zapato cuya puntera punteada, característica del brogue, se extiende a lo largo de los laterales del mismo, llegando en ocasiones incluso hasta el talón, en cuyo caso se conoce como long wing-tip. La principal característica de estos zapatos es la puntera en forma de W que, vista desde arriba, recuerda la forma de un ave con las alas abiertas (de ahí el término wingtips que se emplea en Estados Unidos).

A modo de conclusión, los derbies o bluchers son zapatos de una horma más ancha y abierta que los oxfords, montados habitualmente sobre suela de goma, resultando ser zapatos más bien de sport, mucho menos formales y elegantes que los oxford. Pocas veces resultan adecuados para usar con traje de corte más formal y son recomendables para un atuendo más sport: chaquetas tweed, de pana o cuadro escocés con pantalones de franela, chinos o vaqueros. Me quedaría tal vez con un modelo toecap como el que se muestra en la imagen, por ser el más cercano a la sobriedad y elegancia de un oxford, aunque si se trata de una ocasión más "familiar", son una alternativa perfecta. Personalmente... entre un derby y un monk... definitivamente zapato de hebilla.


Para algunos datos de este artículo he empleado contenidos del libro "The Gentleman", de Bernhard Roetzel.

El zapato de la semana. Modelo Westminster de Edward Green

Esta semana quisiera presentaros un magnífico zapato de una de las marcas inglesas más conocidas: el modelo Westminster de Edward Green.

Este monk de doble hebilla se presenta en un tono roble oscuro envejecido, extraordinariamente acabado y con una elegancia notable. El zapato pide a gritos un abrillantado superior de la puntera, que habremos de dar con mucho mimo, como merece un zapato de este nivel. Marcará la diferencia.

Si bien me considero un incondicional de los oxfords, he de reconocer que los monks tienen un cierto toque diferencial, igual por poco usuales en nuestro país, que me atrae bastante. En este caso se trata de uno de los modelos de la colección RTW de la firma inglesa, que incluye también modelos oxford, derbys, loafers, zapatos de campo y botas. Además, esta firma de Northampton ofrece modelos Made To Order, personalizados a gusto del cliente a partir de las hormas genéricas, y también zapatería a medida.

Como ya os habré dicho en alguna ocasión, son modelos perfectos para usar con traje, aunque menos formales que unos oxford. Además, conceden al portador un toque diferenciador muy atractivo por el fino acabado, la calidad de la piel y lo hermoso de la doble hebilla.

Sin duda una opción muy a tener en cuenta. 

La sastrería a medida en España.


La existencia de verdaderos maestros sastres en nuestro país, del verdadero "bespoke", es ya tan reducida que podría tildarse casi de testimonial. Numerosas son las quejas de algunos de los mejores sastres de este país sobre la falta de ayuda y apoyo por parte de la Administración para hacer de su quehacer una labor más vistosa y conocida por el ciudadano, como sí han disfrutado los maestros de Savile Row en Londres o algunas de las más famosas sastrerías italianas. 

Ciertamente, en nuestro país es complicado que un traje se convierta en noticia publicable, a no ser que hablemos de los regalos o no regalos de algún político... pero he de decir que, desde mi humilde punto de vista, tampoco están haciendo mucho ellos por dar a conocer su trabajo. Explico a continuación el por qué de esta sentencia.

Cierto es que un traje a medida, un verdadero bespoke, supone un desembolso importante para el cliente y que, por tanto, es un producto limitado a una pequeña minoría con una economía más desahogada. De hecho, es más que probable que la inmensa mayoría vea desorbitado hacer un gasto a partir de 1000€ en un traje. Sin embargo, uno de los principales motivos de esta extendida opinión es, sin duda, la falta de conocimiento. Si el público general conociera convenientemente las profundas diferencias existentes entre un traje a medida y un RTW, además de la calidad, la durabilidad y la hechura, probablemenete muchos más decidirían optar por un traje a medida en lugar de gastarse una cantidad a veces excesiva de dinero en un traje de cualquier marca conocida. Al fin y al cabo, estos trajes están hechos con patrones genéricos y medidas que es prácticamente imposible que coincidan con las nuestras. Un buen traje a medida será capaz incluso de disimular nuestros defectos.

Leíamos hace más de un año en la web de El Aristócrata (de lectura obligatoria para todos aquellos que nos declaramos seguidores del buen vestir) una entrevista a D. José María Reíllo, presidente del Club de Sastres de España. En ella, este maestro declaraba que la sastrería española se encontraba en estos momentos por encima de la inglesa, muy conocida por el antes citado apoyo mediático y gubernamental, y a la par de la italiana. No sin cierto tono de amargura, destacaba su pesar por la falta de apoyo de este tipo en nuestro país, así como la inexistencia de escuelas o cursos especializados en sastrería masculina, no así en corte y confección de ropa femenina.

No obstante, parece clara también una falta de interés por salir de esa situación, me explico: los veintitantos sastres que forman parte del selecto grupo del Club de Sastres de España son, en su mayoría, maestros ya de cierta edad, con una clientela fija y un porvenir más que asegurado. Sin embargo, no existen prácticamente relevos generacionales capacitados para continuar el trabajo de éstos, lo cual desembocará probablemente en la desaparición de esta profesión o, como mucho, en su sustitución por un trabajo de una calidad notablemente inferior.

En este momento, además de la "Asociación de sastres de España, La Confianza", la única sastrería que cuenta con escuela-taller para nuevos sastres es Santa Eulalia en Barcelona, lo que demuestra el poco interés existente por perpetuar la profesión. Ciertamente, estoy de acuerdo en que sería necesario un apoyo firme y decidido por parte de las administraciones para ayudar a este sector, igual que se hace con muchísimos otros, pero cabría esperar también un pequeño paso adelante por parte de los actuales maestros sastres con que contamos. Destacable es el hecho de no poder encontrar siquiera una sencilla página web que nos informe de los sastres que componen este selecto grupo del que hablaba unas líneas más arriba, de novedades en el sector, que aporte orientaciones básicas que permita al gran público valorar las diferencias que podemos encontrar en un traje hecho exclusivamente para nosotros, con patrones exclusivos a partir de nuestras medidas. Creo, por tanto, profundamente necesario que la gente aprenda a valorar un trabajo artesanal que requiere una media de 60 horas de dedicación, y que de este saber apreciarlo surja un mercado que reavive el interés por esta profesión y evitar su desaparición (me refiero, siempre, al verdadero arte del bespoke).

A continuación iniciaré una lista de nombres de sastres de calidad que podéis encontrar en nuestro país, lista que estoy seguro ayudaréis a completar o corregir con vuestro conocimiento y experiencia. En próximos artículos trataremos de desgranar poco a poco el proceso de la confección a medida de diferentes prendas.

Algunos de los sastres que podemos encontrar en nuestro país:

Barcelona: Santa Eulalia, Climent. 
Bilbao: Miguel Lozano, Derby Gardeazabal, Cardenal, Javier de Juana, Juan Ugarte. 
Córdoba: Blas Calero. 
Madrid: José Mª Reíllo, Jaime Gallo, Larráinzar (López Herbón), Echevarría, Yusti, Flor de Lys, Milford, Moisés Córdova, Collado, Cecilio Serna, Octavio Hernández, Manuel Calvo de Mora, Fernando Hervás. 
Oviedo: Arsenio Suárez, Plácido. 
Sevilla: Cañete, Fernando Rodríguez Ávila, O'Kean.  
Valencia: Antonio Puebla. 
Valladolid: Alberto Iglesias. 
Zaragoza: Gazo.

Enlaces relacionados:

El zapato de la semana. Modelo Park Avenue de Allen Edmonds

Park Avenue Black Custom Calf
Esta semana vamos a optar por una marca americana de reputación más que demostrada: Allen Edmonds. Si bien no son muchos los modelos de la firma que me atraigan, me gusta este oxford legate por su sencillez y acabado, además de por la muy recomendable relación calidad-precio que ofrece.

El modelo se ofrece en piel en 4 versiones: negro, marrón oscuro, vino y nogal con textura de grano.

Park Avenue Merlot Burnished Calf
Park Avenue Dark Brown Burnished Calf
Park Avenue Walnut Grain Calf

Se trata de un modelo que cumple ya 30 años de historia y sigue siendo uno de los más vendidos de la firma, siendo uno de los preferidos por la clientela por su estilo tradicional y su costura goodyear, que permite el proceso de recrafting (sustitución de suelas y recuperación del calzado), que se sitúa entre 40$ y 120$.
Costura Goodyear
Los modelos de Allen Edmonds se caracterizan por su durabilidad y comodidad, que se debe, entre otras cosas, a la capa de corcho que tiene entre la suela y la plantilla, que permite que cada pie forme su propia impresión en el material y ofrece una gran comodidad.
El precio de este modelo concreto asciende a 276,25$, que con el cambio que tenemos a día de hoy sobrepasa levemente los 200€. Sin duda un precio muy ajustado, dada la calidad del zapato. No sabría decirlo con seguridad porque no he adquirido ningún modelo de la firma en España, pero es más que probable que el precio de venta en nuestro país sea más alto.

Personalmente, me parece precioso el modelo en color vino, así como el modelo en negro. Me llaman menos las otras dos opciones.

Armario. ¿Qué traje compro primero?

Completar nuestro armario con un buen conjunto de trajes no es tarea fácil. De hecho, como he dicho siempre, más vale un buen traje que cuatro de dudosa calidad, por lo que hacernos con varios de ellos supondrá una inversión realmente importante, que en la mayoría de los casos no podrá realizarse de una sola vez. Para sacar el máximo partido de los trajes que compremos, habrá que seguir un par de normas básicas:

- Cuidarlos al máximo, para alargar su vida en la medida de lo posible.
- Ser inteligentes a la hora de adquirirlos, evitando modas pasajeras y buscando trajes de corte intemporal.

Es importante que veáis la compra de un traje como una inversión. No, no penséis en venderlo dentro de unos años con una tasa interesante de rentabilidad... invertid en estilo y elegancia, sacándole el mayor provecho posible a estas dos cualidades, poco habituales hoy día.

El traje azul marino. 
Ya he dicho en numerosas ocasiones que debe ser siempre la primera opción. Es, sin duda, el traje más versátil y admite numerosas combinaciones (ver artículo).

El traje azul será perfecto para la inmensa mayoría de las ocasiones: entrevistas de trabajo, bodas, fiestas e incluso funerales si no tienes otra opción (aunque aquí habrá que vestirlo con mucho más cuidado).

¿Lo mejor? Un modelo liso de dos botones. Por otra parte, un traje no puede ser versátil sólo por su color, sino también por la tela de la que está hecho. Elegidlo de lana, no hay duda. Es la tela más cómoda y duradera pero, además, puedes usarlo todo el año.


El traje gris.
Es menos versátil que el azul marino, pero no por ello deja de serlo. Cuando uno tiene estos dos trajes en el armario y lo combina adecuadamente con diferentes camisas y corbatas, las posibilidades son extraordinariamente numerosas, y siempre parecerá que tienes más que sólo estos dos trajes.

De nuevo preferiría un traje liso y de dos botones, aunque si eres una persona alta puedes optar por un traje de tres botones.
Desde mi punto de vista sería recomendable de nuevo que sea de lana.


Un traje más claro.
La siguiente opción a contemplar para una nueva adquisición será un traje más claro, para añadir algo de variedad a nuestro estilo y, además, un traje más apropiado para épocas de mayores temperaturas. Preferiblemente de un tono marrón claro, suave, o incluso en un tono khaki.

En este caso, al ser un traje más de verano, podéis elegir uno en algodón, que extenderá su uso también a primavera y otoño, resultando más versátil que el lino, que se reservará para el verano en exclusiva. Además, el algodón es un material muy fácil de mantener y cuidar.


El traje negro.
Aunque mucha gente lo ve como la opción lógica a la hora de comprar un primer traje, creédme, no lo es. Su uso es más bien limitado. No obstante, en las ocasiones en que puede utilizarse siempre será interesante tener uno para poder vestirlo.

De nuevo, al ser pocas las ocasiones en que lo usaremos, mejor disponer de él en cualquier época del año. Compradlo en lana.


Añadiendo variedad...
A partir de aquí podéis complementar estas cuatro opciones con multitud de trajes, jugando con telas, dibujos (raya diplomática, etc.) y cortes. Os recomiendo siempre que busquéis calidad, sobre todo calidad, y también intemporalidad. Construir un buen armario que respire elegancia no es una tarea fácil. Requiere tiempo y una gran inversión, por lo que siempre será recomendable elegir prendas que no vivan en función de una moda pasajera... lo clásico nunca falla. Y, por favor, acompañad estos grandes trajes siempre con unos magníficos zapatos.